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Con diabetes en la Ruta de las Fortalezas

Hoy quiero contar cual fue mi experiencia (una vez más) en una de esas carreras que llevamos esperando cada año: la Ruta de las Fortalezas. Una carrera organizada por la Armada Española y que edición tras edición, junta a cerca de 4000 personas entre corredores y marchadores con el objetivo de cruzar la meta pasando antes por todas las antiguas fortificaciones que custodiaban las costa y ciudad de Cartagena.

Para muchos se ha convertido en un prueba que deben de hacer alguna vez, en un objetivo para el cual se preparan durante todo el año y que es motivo de lucha, sacrificios y sobretodo alegrías. En mi caso, este año es la sexta edición en la que participo, de las 8 que se llevan celebrando, una de ellas la edición de la UltraFort con 111km y de la cual tengo un grato recuerdo. Aunque todas ellas han servido para una cosa, poner a prueba mi enfermedad, aprender de ella, controlarla y sobretodo disfrutar.

Para aquel que no conozca esta prueba, se trata de recorrer 53 km de caracter no competitivo y que une las diferentes baterías y fortificaciones de la ciudad de Cartagena como son:

  1. Castillo de los Moros
  2. Castillo de San Julian
  3. Monte Calvario
  4. Batería de Sierra Gorda
  5. Batería de Fajardo
  6. Castillo de Galeras
  7. Castillo de Atalaya

Cerca de 4000 fueron los valientes que decidieron enfrentarse a los 53km y 2100d+, cada uno con un objetivo, una promesa, algo por lo que luchar o como en mi caso y en el de Javier, Dani o German, poder demostrar que la diabetes no nos impide poder realizar lo que nos gusta y seguir aprendiendo con y de ella.

En general no hacemos esto solo como un reto personal, la gran mayoría busca poder ayudar y contribuir en comunicar un mensaje donde la motivación, el control y aprendizaje es fundamental para conseguir un dominio casi perfecto de la enfermedad.

Preparación en carrera

Una carrera de este tipo requiere no solo una preparación física, también un aprendizaje previo de como vamos a ajustar nuestras dosis, alimentación y como pueden afectarnos esos cambios. En mi caso este punto lo llevo bastante controlado, pero en cada prueba intento realizar unos ajustes específicos y solo guiarme a modo de guía en pruebas parecidas. La diabetes no solo para cada persona es un mundo, también puede cambiar dependiendo de muchos factores, por ello es importante tenerlo en cuenta.

Una de las preparaciones más importante es la parte nutricional, donde realizamos una carga alta de CH a partir del martes de la semana anterior. Esto supone también tener en cuenta un aumento de la NR y con esto aumentamos nuestros depósitos de glucógeno de cara a la intensidad de la prueba. Además de esto, hemos realizo algo que es importantísimo para este tipo de pruebas y que no siempre he podido realizar y es una buena hidratación durante los días antes debido a la previsión de temperaturas altas durante la carrera.

Ajustes en carrera

Una vez llegado el día de la carrera (madrugón) debemos de tener claro cuales serán los ajustes a realizar teniendo en cuenta el tipo de prueba.

IMPORTANTE: los ajustes realizados son en base a mi experiencia previa en otras pruebas y el control realizado, por lo que no deben de servir de guía exacta para nadie.

Sabiendo que la hora de inicio de la carrera es a las 8:00 de la mañana, siempre intento desayunar como mínimo dos horas antes y así evitamos el pico de máxima intensidad de la NR, por lo que en este caso fue a las 5:30 de la mañana. Todos sabemos que no debemos de hacer experimentos de desayunos antes de una carrera, opto por el desayuno clásico antes de una prueba que consta de:

  1. Vaso de lecha con una cucharada de cola-cao + cereales
  2. 2 tostadas con mermelada (1 cucharada de postre de mermelada por tostada)
  3. 1 plátano
  4. 1 café con leche
  • Novorapid: mantenemos la dosis 11 unidades
  • Levemir (basal): reducción del 80% (actual en la mañana 10 unidades)

La carrera

Como he comentado al principio, no es la primera vez que participo en esta prueba, concretamente es mi sexta participación por lo que tengo bastante experiencia en ella, pero en cada edición las sensaciones y el aprendizaje siempre es diferente. En esta edición desde el principio las sensaciones fueron muy buenas, con buenos controles y siempre constantes. En este caso considero que la preparación previa fue fundamental, con una buena carga de CH y algo que en otras ocasiones me pasó factura: la deshidratación. Al igual que la carga de glucógeno, durante toda la semana estuve con un plan de estar hidratado durante todo el día, bebiendo mucha agua de forma que llegado el día de carrera mi cuerpo estuviese hidratado y preparado para el calor.

Esta carrera tiene un punto muy positivo y son los avituallamientos, muchos y con bastante comida en ellos, pero si tengo una ley que nunca me salto es la de cargar en mi mochila con lo necesario incluso no habiendo avituallamientos con sólido (lógicamente agua no). En este caso llevaba:

  • Geles de glucosa
  • Orejones
  • Gominolas
  • Sales

Esto junto a lo que nos aporta cada avituallamiento me hice tener un control “casi perfecto” donde lo acompaña de mucha fruta (plátano y naranja) y agua e isotónico.

En este tipo de pruebas no solo es un buen ajuste que es importante, también entra el aspecto psicológico para luchar con nuestra mente durante tantas horas.

“La diabetes no te hace fuerte, te obliga a serlo”

Siguiendo este mensaje iban pasando los kilómetros donde antes de cruzar la meta ya había obtenido el mejor de los premios, una gráfica perfecta. No siempre la consigo, es más, son pocas veces donde pasa pero en este caso debemos de disfrutarlo y seguir aprendiendo de aquello que nos puede aportar.

Con esta gráfica finalizo no solo la carrera, también el post carrera uno de mis puntos pendientes en el control de la diabetes tras el ejercicio. En este caso los resultados han sido muy buenos, pero no siempre será así, por lo que no debemos de verlo como algo malo sino como una oportunidad de seguir aprendiendo.

Cada día que pasa estoy más convencido de la importancia de un buen control y con esto no digo una obsesión, pero si saber obtener los datos que podemos conseguir diariamente ya sea desde nuestro glucómetro, freestyle libre o monitor contínuo. Para ello no solo vale tenerlos anotados, debemos de saber interpretarlos de una forma fácil, de una forma positiva y adaptada a nosotros. Muchas veces he oido comentarios sobre lo pesado que es tener que grabar esos valores o de que solo nos conformamos con los buenos. Tan importantes son los buenos como los malos, incluso me atrevería a decir que lo son más lo malos, ya que de ellos seguro que obtendremos más información. Por ello insisto en que busquemos la forma mas sencilla de obtenerlos y leerlos, ya que con ese aprendizaje tendremos la seguridad necesaria para poder afrontar todo aquello que nos propongamos.

Me quedo y quiero remarcar la frase de un artículo publicado hoy en el diario la verdad  sobre la persona que hizo posible lo imposible para mi y muchos otros deportistas, Javier González.

«En niños y jóvenes diabéticos jamás hay que prohibir nada, sino informar y formar, porque casi todo se puede hacer con una buena preparación»